
No se que tiene esta mujer, que me pongo indefensa ante ella
de aqui me robe la foto http://www.clfm.es/labels/madrid.html
El martes 9 de octubre, me presente en el trabajo, un poco tarde, para no perder la costumbre, pero eso sí impecable y realmente emocionada, tuve esa misma sensación de niña, cuando ingresaba a un nuevo colegio y los nervios me comían el estómago por conocer a mis compañeros y maestros, sólo lo extraño de todo esto, es que tengo 5 años trabajando en esta empresa y ya la relación con mis demás compañeros es igual o más añeja que eso, era obvio que Carolina era el producto de mi nerviosismo.
El elevador marco PH y salí tratando de ocultar mi emoción de verla, desde su lugar (que es el primero, ya que ocupa el espacio de recepción) se pueden observar perfectamente a través de la puerta de cristal que separa al pasillo de nuestra oficina, a todas las personas que suben y bajan del elevador, por ser el ultimo piso y ser nosotros los únicos ocupantes de dicho espacio, todo aquel que baja del ascensor inevitablemente tiene que acudir a nuestras oficinas (o estar terriblemente desorientado) por lo cual es imposible no voltear a ver quien se aproxima. Y así ocurrió, salí al pasillo y ella volteo, llamenlo sugestión o imaginación, pero nuestros ojos mostraron un brillo especial por vernos, inmediatamente al ingresar al lobby me pregunto:
-¿como sigues?
-ya mejor, le llame a mi doctor, y me dio un par de medicamentos, ya que ha venido ocurriendome una serie de enfermedades en los últimos dos meses y ya tengo hasta doctor de cabecera que sabe todos mis "achaques", jajaja, es que ya mi cuerpo me esta cobrando los excesos...
-ideas tuyas, seguro necesitas vitaminas, mira tengo este par de recados que te comente ayer por teléfono, ¿te molesto que te marcara a tu celular?
-no claro que no, en realidad me encanto...
En realidad soy terriblemente tímida y decir estas cosas para mi son demasiado complicadas, así que quién se imagina como soy, ya debe pensar como reaccione, simplemente sin saber que decir (como siempre me ocurre) tome mi bolsa y me fui a mi oficina, si ya lo se fui terriblemente estúpida, debí aprovechar ese momento para sacar mi espíritu aventurero y arrriesgarme más pero insisto los nervios de ser una compañera de trabajo y mi cobardía natural me impiden ser mas abierta en esto.
Los demás días fueron normales, entre mis salidas, juntas, ir y venir tuve poco tiempo para platicar con ella, salvo dos días que comimos juntas en la pequeña tienda que vende ensaladas a dos calles de la oficina, los días fueron, por costumbre o carga de trabajo sin nada valioso que contarles, apenas ayer tuve una carga de trabajo bastante intensa, así que mi salida se prolongo, a eso de las 8.00 pm., la oficina se encontraba semivacía y a lo lejos escuche su voz despidiendose de los que aún seguían como yo trabajando, la vi que se dirigió hacia mi oficina, y me pregunto
-¿aún te quedaras trabajando mas tiempo?
-pensé que ya te habías ido, en realidad no, unos 20 o 30 minutos más estoy archivando unas facturas que me acaban de enviar, ¿ya te vas?
-si también tuve unos pendientes, ¿prometes que serán 20 minutos?
-mmm..... pues un poco más un poco menos, no puedo ser tan precisa jajaja...
-¿me das un aventon?, mi hermano fue por su novia y pues igual te espero y nos vamos juntas...
Tarde 10 minutos en archivar, mi primera opción fue en dejar el trabajo para el día siguiente pero ella insistió en que bajaría al banco a sacar dinero del cajero mientras yo terminaba, así que para un record mundial mi eficiencia laboral se incremento notablemente.
Mientras íbamos en el coche, platicabamos de nuestros gustos, y cosas por el estilo, me pude enterar que son de un pueblito cercano a Guadalajara, llamado Ciudad Guzmán, su hermano se vino a estudiar Ingeniería en sistemas y ella después Ciencias de la Comunicación en la Universidad Panamericana, es por eso que viven solos, al parecer la ciudad le había encantado al igual que a su hermano por lo que ya decidieron, una vez terminados sus estudios, permanecer acá trabajando.
Al llegar a su casa me sorprendí lo relativamente cerca que queda de la mía y me pregunte internamente, el porque no la había visto antes, me invito a tomar un café en su casa, es una casa pequeña que me pareció estar decorada de una manera sencilla pero llena de un estilo muy lindo.
Mientras ella ponía agua en la cafetera, me puse a revisar los libros y discos que tenía en un pequeño librero en la sala, pude ver una modesta colección de libros Oscar Wilde, (escritor que amo locamente),
-son de mi hermano, le encanta leer, te he de ser sincera lo mío es lo música, es el poeta jajaja
-músico y poeta, ¡eh!, bonito par de hermanos...
-en realidad no soy tan melómana, ni tan aficionada a la literatura, simplemente si me preguntas de leer o escuchar música opto siempre por lo segundo... ¿a ti que te gusta?
-a mi me gustas tu...
No se de donde me salió ese impulso, o si fue el sorbo de café, el clima húmedo de la tarde o los casi imperceptibles rezagos de mi enfermedad, pero en un acto casi heroico, pude decírselo, se quedo impasible, muda, con la taza entre sus manos, a medio vuelo de llegar a su boca, sus labios semi abiertos y sus ojos grandes, pensando una y otra vez en lo que yo acababa de decir.
Mi lapsus de valentía aún estaba conmigo, al ver que no reaccionaba, me acerque a ella y la bese, dejo la taza en el librero y respondió a mi beso, la abrace y nuestros labios se volvieron uno solo, mis brazos recorrían su espalda mientras sus dedos jugaban con mi cabello, en ese instante escuchamos un automóvil estacionarse y rápidamente se separo de mi,
-mi hermano, ha llegado temprano, este, creo que...
- si no te preocupes, nos vemos mañana, ¿ok?
-ok
y en ese instante se acerco a mi y me beso de nuevo, sonreí y nos despedimos nuevamente, al salir de la casa, me tope con su hermano, también es guapo, es más bajito que ella, y su novia (siendo sincera, es mucho más guapa que la propia Carolina), ambos me saludaron, arranque el coche y voltee hacia la casa sonriendo, esperando ir de nuevo a trabajar.
Y hoy al llegar a la oficina... bueno eso se los cuento después...
Saludos,

