Progreso y retroceso
Inventaron un cristal que dejaba pasar las moscas.
La mosca venía, empujaba un poco con la cabeza y pop ya estaba del otro lado.
Alegría enormísima de la mosca.
Todo lo arruinó un sabio húngaro al descubrir que la mosca podía entrar pero no salir,
o viceversa,
a causa de no se sabe qué macana en la flexibilidad de las fibras de este cristal que era muy fibroso.
En seguida inventaron el cazamoscas con un terrón de azúcar adentro,
y muchas moscas morían desesperadas.
Así acabó toda posible confraternidad con estos animales dignos de mejor suerte.
Hoy decidí no ir a trabajar, sencillamente me desperté con ganas de desconectarme del mundo, se que puede sonar un tanto irresponsable pero es la primera vez en 7 años que falto al trabajo; el cuento de la mosca de Julio Cortazar se me vino a la mente esta tarde cuando pensaba en que momento me volví tan adicta a estar en la oficina. Algún día como la mosca entre y ya no salí.
En últimos días me ha venido a la cabeza la idea loca de desprenderme de muchas ambiciones y dejar a un lado el mundo que gira lleno de números y entregas urgentes, papeles, firmas y pagares.
¿No han pensando en lo absurdo que resulta esto del trabajo?.
Y vaya que no soy una persona floja, simplemente creo, estoy en una etapa de hartazgo, veo que pasa el tiempo y claro, mi situación económica mejora, sentimentalmente estoy mejor que nunca con mi pareja, incluso planeamos ya vivir juntas, sin embargo, pienso en esto de estar sentada, ya sea aquí o en otra oficina, mía o de alguien más, preocupada por pagos, cuentas, recibos, papelería, nóminas, correos y memorandos y siento que algún día volteare hacia acá con una gran nostalgia por todo el valioso tiempo que dedique a archivar y resolver asuntos ya sin importancia a cambio de mi libertad.
¿valdrá la pena?
En fin, no pretendo contagiarlos con mi animo anti laboral, y la verdad, estoy en mi oficina, simplemente, me gusto la frase de "hoy decidí no venir a trabajar "para iniciar este escrito, a fin de cuentas, me levante con tantas ganas de no venir y sin embargo, aquí sigo.
Saludos,
